En este segundo día con Carlos nos centramos en cómo la edad
influye a la hora de aprender un idioma. Así, desde antes de nacer hasta
cumplir los 12 meses un bebé posee una gran capacidad de percepción de las
entonaciones. Desde el año hasta los seis, siguen teniendo capacidad para
percibir entonaciones, no tanta, pero siguen, además de gran capacidad de
imitación, lo que les permite adquirir rápidamente una lengua, y olvidarla si
no se practica. Entre los siete y los nueve años el pensamiento se reordena,
pasa de global a analítico, empieza a descubrir las reglas metalingüísticas de
forma inconsciente y adquiere más vocabulario. A los 10 años se pierde
maleabilidad cerebral. El aprendizaje de un nuevo idioma pasa a través de la
lengua inicial, por lo que no hay una progresión tan rápida como en los años
anteriores.
También hablamos en esta sesión de las etapas de adquisición
de una lengua extranjera, dependiendo de la lengua inicial y de la extranjera.
Por lo que habría que variar si centrarse más en la fonética y en el léxico o
en la semántica y la sintaxis.
Acabamos la sesión viendo los distintos tipos de aprendizaje
y de centro a lo largo del tiempo y del espacio.
Una duda que sí me surgió fue en la distinción de lenguas
aglutinantes y analíticas. ¿El gallego sería una lengua analítica que aglutina?
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