En la cuarta sesión con Luz, como warm up hicimos una especie de test de personalidad, cuyo verdadero
objetivo era practicar la comprensión oral y la escucha. El test consistía en
que, si andando por el bosque te encontrases un huevo, ¿dónde lo dejarías? Así
si dejas el huevo en el nido de un pájaro significa que la amistad está fuera
de tu alcance; si lo dejas junto al río, los amigos son algo pasajeros; si lo
dejas junto a la carretera, no te preocupas por tus amigos y, finalmente, si te
llevas el huevo a casa, es que valoras mucho la amistad.
El segundo test consistía en cómo comemos un huevo frito, si
comemos la clara primero somos más lógicos e inteligentes; en cambio, si
comemos la yema es que somos más influenciables y, si se mezcla todo es que nos
da igual lo que piensen.
El tercer test de personalidad consistía en una hipotética
situación en la que tu bebé llora, suena el teléfono, llaman a la puerta, la
cocina se está inundando porque tienes el vertedero abierto y la colada está
tendida fuera y está empezando a llover, dependiendo del orden de las
prioridades se apreciará más unos valores que otros. Así el bebé era la
familia, el teléfono significaba trabajo, la puerta era la amistad, la cocina
era el sexo y la colada era el dinero. De esta forma también se aprecia la
inteligencia lateral de los alumnos, ya que alguno puede pensar que si abre la
puerta la persona que entre podrá atender alguna de las tareas.
En esta sesión nos íbamos a centrar en la comprensión
lectora, que a priori puede parecer mucho más tediosa, tanto a los alumnos como
a los profesores, pero hay que pensar que en nuestro día a día estamos rodeados
de estímulos que tenemos que leer, como por ejemplo un cartel en la calle, el
subtítulo de una película, un menú de restaurante, etc… no sólo libros o
revistas. La lectura tiene un objetivo claro, que es el trasvase de
información, por lo que las lecturas que ofrecemos a nuestros alumnos no pueden
estar vacías de contenido.
Así, podemos dividir la lectura en cuatro fases o etapas:
Fase previa a la lectura: Los alumnos realizan un warm up con el objetivo de predecir u
opinar sobre la lectura, ya sea intentando adivinar el contenido a partir del
título, de unas fotos, de unas palabras clave; o opinando sobre un determinado
tema, ver que saben de ese tema, o incluso un remue-méninge sobre vocabulario relacionado. En nuestro caso, Luz,
nos puso dos imágenes, una del Taj Mahal y otra de una de las tres pirámides de
Guiza, con el objetivo de adivinar qué tenían en común, que resultaba ser que
eran dos monumentos funerarios.
Fase de primera lectura: Los alumnos deberán hacer
una actividad sencilla que no los distraiga del verdadero cometido, que es
leer. Así con ejercicios simples como contestar verdadero o falso a unas breves
afirmaciones, apuntar datos precisos como alguna fecha o lugar, o comprobar las
predicciones de la actividad previa a la lectura.
Fase de segunda lectura: En esta ocasión sí que se
puede realizar tareas más complejas y completas, como es el trabajar
vocabulario específico, la gramática, o contestar a preguntas sobre el texto.
Fase posterior a la lectura: Se trata de un ejercicio
que complemente la lectura, como puede ser explicarle a otro compañero lo
leído, hacer un breve resumen, actividades de ampliación del tema en internet,
o un role play. También se puede usar el texto como modelo para reproducir uno
semejante.
Debemos imponerles un mínimo y un máximo en los deberes, así
no habrá alumnos que se queden cortos o se excedan con los trabajos.
La lectura puede ser realizada por el profesor, por los
alumnos de forma individual en silencio o en alto para el grupo, o una máquina.
Dependiendo de quien realice la lectura el profesor tendrá más libertad para
atender a los alumnos, así como para comprobar su nivel lector y auditivo. Si
se trata de un audio los alumnos tienen la posibilidad de trabajar diferentes
acentos. Luz nos puso como ejemplo este vídeo:
Además, nos indicó que debemos insistirles a los alumnos
algo que en interpretación nos dicen desde el primer día, no es necesario saber
el significado de todas las palabras para entender un texto o una conversación.
Las actividades que Luz nos sugirió para trabajar la lectura
de los alumnos fueron el uso de las web
quests, en los que el alumnado, a través de la exploración y lectura de una
página web o de varias páginas de un sitio web, debe responder a una serie de
preguntas que allí se presenta.
La segunda de las actividades fue el uso de vídeos pero no
para oír, sino para leer. Vídeos en los que la información es escrita y no
oral.
Con actividades así
podemos hacer que los alumnos vean la lectura y la comprensión escrita como
algo malo o aburrido, sino como algo más dinámico de lo que pensaban.



Tomy, quero aclarar que a actividade inicial que normalmente fago antes de comezar a clase é un "warm up"; un "word map" é o que se chama aquí un mapa conceptual; ás veces a elaboración dun word map pode usarse como warm up, pero non sempre. Si non queda claro, pídeme que cho explique na próxima sesión.
ResponderEliminarCerto, mesturei conceptos, tiña apuntado wordmap nos apuntes e escribín todo como wordmap. E iso que sempre lle estou a Carla coa tontería de que xurden gusanos cando o facemos (worm up). Pero xa o modifiquei no post.
EliminarGrazas pola corrección.